La Rioja se encuentra ubicada en el Norte de España, a ambos márgenes del río Ebro.
Gracias a los accidentes geográficos de la región, han permitido que se formara una región diferenciada de las aledañas y actualmente cuenta con más de 63.000 hectáreas de viñedo propio protegidas por las denominaciones que dan nombre a La Rioja (43.885 has.), Álava (12.934 has.) y Navarra (6.774 has.).
La Rioja dispone de más de 18000 viticultores y más de 1203 bodegas que elaboran Vino. La producción anual de vino de La Rioja supera los 273.000.000 litros y su comercialización es mayoritariamente para uso nacional (un 69%) mientras que un 31% de la producción de vino se exporta a distintos países.
Uvas de los vinos tintos de la Rioja: Tempranillo, garnacha, graciano, mazuelo, maturana tinta, maturano y moscatel.
Uvas de los vinos blancos de la Rioja: Viura, malvasía, garnacha blanca, chardonay, sauvignon blanc, verdejo, maturana blanca, tempranillo blanco y turruntés.
En La Rioja encontramos un clima mediterráneo con altos grados de continentalización. Los centros de acción principales son el frente polar, que descarga sus masas de aire húmedas y el anticiclón de las Azores. En invierno aparecen anticiclones térmicos sobre el valle del Ebro que dan a la región un tiempo seco y frío, en esta situación son frecuentes las nieblas.
El clima riojano está condicionado por la topografía. A pesar de estar relativamente cerca del mar Cantábrico su influencia no se deja sentir por encontrarse a sotavento de los vientos dominantes del oeste. El efecto barrera de la cordillera Cantábrica impide el paso frecuente de las masas de aire húmedo, mientras que el efecto foehn proporciona a la región vientos secos y cálidos, no demasiado fuertes, porque es el extremo oriental de la cordillera Cantábrica, mucho más baja. Esta circunstancia hace que los días nublados en La Rioja sean relativamente frecuentes, aunque no así los días con precipitaciones.