El Hierro es particularmente conocido por su terreno de reciente vulcanismo y muy poroso, lo que impide la formación de arroyos ni el alumbramiento de manantiales.
Aunque las condiciones climáticas son similares a las de otras islas occidentales, particularmente influidas por los vientos húmedos alisios, la denominación de origen El Hierro tiene fama de clima seco y árido.
Sin embargo, las consideraciones sobre el clima no impiden la existencia en ella de pastizales y masas forestales, ni que el viñedo encuentre, desde los primeros tiempos de la conquista hispana, un excelente acomodo.
Los viñedos se encuentran en la altura de 200 a 700 m, por lo general en en terrenos muy abruptos, de pendientes pronunciadas, y en muchas ocasiones abancalados; en otros viñedos el terreno aparece cubierto de una capa de lapilli que lo protege de la intensa evaporación y permite absorver la humedad ambiente nocturna.
En todas las zonas predominan las variedades de uvas blancas, Listán Blanca y Vijariego. Las tintas son minoritarias, destacando Listán Negro (Negramuelle), y Mulata (Negramoll).
En la DO de El Hierro se elaboran vinos blancos: con cuerpo, nervio y personalidad, rosados: de fresco afrutado y consistencia, y matices anaranjados, y tintos: de intensa coloración, robustos, de potencia y calidez en la boca.
El Consejo Regulador Denominación de Origen El Hierro es quien regula la elaboración de vinos en la zona de El Hierro