Al sur de la isla tinerfeña se encuentra la Denominación de Origen vinos de Abona. Es esta una comarca de larga tradición vitivinícola.
Las variedades blancas constituyen el 80% del cultivo quedando sólo el 20% para las variedades tintas. Los mejores vinos proceden de viñas que se encuentran entre las medianías y los 1.000 metros de altitud ya que altitudes superiores limitan el desarrollo de la uva,
El clima es subtropical templado, seco en la costa, y algo más frío en el interior debido a la influencia de los vientos alisios. Se distinguen dos tipos de suelos: los arenosos y calcáreos en las medianías donde los agricultores lo cubren de arena volcánica o “jable” ya que ésta no sólo retiene la humedad sino que también impide la salida de malas hierbas, y los arcillosos en tierras más altas.
Al ser la vid un cultivo que necesita unas mínimas horas de frío, los mejores vinos de producen en las zonas altas. En las medianías los suelos son pobres en materia orgánica mientras que en las zonas altas, de terreno arcilloso, el contenido orgánico es abundante y además poseen un buen drenaje gracias a su carácter volcánico.