Desde la primera elaboración de la casa, el Allende 1995 se reveló un vino en el que se pueden apreciar una serie de rasgos distintivos elaboración por el método de maceración carbónica, crianza justa en barricas de roble francés y americano, predominio de la fruta sobre la madera, concentración sin concesiones, que quieren convertir a los Allende en vinos con personalidad propia, fácilmente reconocibles. La maceración carbónica se ha ido abandonando a medida que Miguel Angel ha contado con mejores medios. Durante 2000-2001 se completará su gran sueño: la construcción de su nueva bodega en Briones, junto a un espléndido edificio de piedra del siglo XVII que es la nueva sede de Finca Allende. Alrededor del pueblo, las varias pequeñas viñas viejas de Miguel Angel, que cree con fervor en la calidad y la potencia que dan los suelos, marcadamente arcillosos, de esta famosa localidad riojana.